Los colectivos y su contexto

Una experiencia colectiva

Los espacios alternativos: colectivos artísticos autogestionados con o sin espacio

 

En esta sección analizaremos cuál es la motivación inicial para elegir este grupo de colectivos, las características de la zona geográfica a la pertenecen y su clasificación atendiendo a dos tipologías: la de tener o no tener espacio y la territorial.

 

Esta condición nos lleva a pensar en una lógica de lo global y otra de lo local, consistentes en pensar lo propio del colectivo -que queda definido por el lugar y la identidad conferida- y lo universal o compartido por todos ellos, como integrantes de la comunidad artística y en lo referente, sin duda, a la condición humana.

 

Como acabamos de mencionar, existe una diferencia sustancial, cualitativa entre unos colectivos y otros, que es el hecho de tener o no espacio. Hay colectivos que se ubican físicamente en un lugar, comparten el espacio, y además hacen o no proyectos colectivos, y hay otros colectivos que no tienen espacio, quedando el concepto de espacio como algo mucho más abierto. Algo que va más allá de un local físico, autogestionado.

 

Es un planteamiento diametralmente opuesto, y además tiene una motivación ideológica diferente en cada caso. En estas dos tipologías se establecen diferencias conceptuales no sólo en relación al término espacio sino a los de lugar, habitar o ciudad.

 

Así pues, habría dos tipos de colectivos. Los colectivos que destinan sus esfuerzos a llenar una programación, a mantener un espacio concreto, que puede además ser taller o no. Y, los colectivos que se reúnen, en cualquier lugar, para comer, dialogar y poner en común cuestiones o temas a través de textos o pensamientos, generando una serie de productos o acciones.

 

Estos dos modelos, el colectivo sin espacio y el colectivo con espacio coinciden, sin embargo, en ser un conjunto de personas, bajo una identidad común, que en función de su ideología mantienen un tipo concreto de relación con el espacio público, las instituciones y otros agentes sociales.

 

Lo que sucede con los colectivos que no comparten espacio es que se centran directamente en cuestiones muy prácticas y las llevan a cabo. Estas acciones se realizan algunas veces en el espacio público, otras en el institucional, público o privado. Esto viene siendo una práctica muy extendida: se dedican a llenar de contenidos otros espacios y a generar sentido en un ámbito muy amplio de la acción.

 

Mientras que los colectivos que comparten un espacio, comparten también las cuestiones domésticas de mantenimiento y convivencia propias de un taller, e incluso una vivienda, generan a su vez unas actividades públicas u orientadas a reunir a un público concreto que conforma una nueva comunidad.

Por un lado, analizaremos las prácticas artísticas o colectivas desde el esquema planteado por Antoni Muntadas en su exposición “Projecte/Proyecto/Project” a modo de metodología de trabajo para concretar las respuestas de los grupos entrevistados. Por otro, estas mismas respuestas aparecerán agrupadas bajo bloques temáticos en el trabajo audiovisual, tal como se describe en el capítulo 3.

Por último, conviene señalar aquí, que se hablará de los colectivos siempre tomando como referencia su aportación al proyecto personal Casa Taller LaEnvidia, como caso práctico de nuestra propia experiencia.

 

 

 

 

 

 

Si quieres saber más escribe a info@unaexperienciacolectiva.net

Otra obra de iskaskun.net

Licencia de Creative Commons